Cambios

Cambios

Cambiamos, generalmente cambiamos. Y lo que en algún momento anterior nos encantaba, ahora nos hace enloquecer de rabia y de asco. El dolor de estrellarse contra los demás hace que reventemos nuestras ideas y las aborrezcamos. La detesto por todo el daño que quedo en mi cabeza, que quedo en mí. No me mal interpreten, agradezco lo que tengo actualmente y me gusta la idea de trabajar en el presente/futuro. Pero, cuando me acerco al pasado, me encuentro con las carcajadas llenas de soberbia. Mi cabeza se revuelca de tanto dolor. Es la hora que no entiendo como alguien pudo hacer daño, no entiendo como alguien pudo golpearme, lo peor, no comprendo por qué me dolió duele tanto. Y aunque yo quiera hacer daño hacia lo que me rodea, me prometí hace mucho romper el ciclo y dejar de dañar. Por eso a veces me cuesta pensar en futuro, más cuando ni siquiera puedo definir el pasado.