Muerte

Muerte

Hay que matar, hay que golpear lo acontecido y destrozar el ego. Hay que convertir el pozo de las miserias en condenas de felicidad; el abismo hay que sobrepasarlo. Hay que admitir que cada uno tuvo culpas y que la coca-cola sabe mal cuando ella no está. Hay que redimir al antiguo verso, colocarlo por delante de los otros sin perder la humanidad, hay que reencontrarse con el pasado para volverlo a olvidar, acostumbrarse a jugar despierto con las muñecas suicidas para sentir que todo no fue vano. Hay, y hay, y hay que matar...se y llevarse al olvido de vez en cuando.

Encuentro

Encuentro

El saludo más hipócrita consiste en decirle a una persona “¿Cómo está?” y esperar una respuesta breve.

La mentira más grande es pronunciar un “hasta luego” con la convicción de que así será.

Poesia (II)

Poesía (II)

La poesía me ha enfriado. Leo a los “mejores” y veo como la palabra dolor se hace recurrente en su vocabulario. He hilado con mi argot las costumbres de quienes me rodean.

La poesía me ha traído desgracia. Desde que supe que se podía expresar lo inefable no he podido dormir sin poder describirme. Nazco como pájaro y como insecto, como liendra y como diente; gimo y parloteo, rompo el vientre, veo la oscura luz... vuelvo a mis días de primate. No sé nada.

Poesia (I)

Poesía (I)

De mis penas y dolores me he vuelto un drogadicto y de poesía he llenado mi entrepierna.

Mirada (IV)

Mirada (IV)

Analizando todas las imposibilidades del lenguaje referente a la auto-descripción he llegado a la siguiente conclusión:

No existo como autor y mucho menos como recuerdo. Existo como obra, soy la perpetuidad de mis letras hasta que se mezclen entre el eco resonante de la humanidad.

Del Fracaso

DEL FRACASO

Hace tiempo tuve un hijo. Al ser preñado por la palabra, en mi vientre creció él alimentado con poesía. Pasado un decenio, lo imaginé entre guerra y vida, en llantos y sombras; pude olerlo entre endecasílabos mortecinos.

Al doceavo movimiento cercano a mis vísceras pensé que era hora de parirlo. Abrí la boca muy grande y dejé que saliera lentamente desde mi garganta hasta la realidad. Mi hijo recorría el aire, mi pequeño lanzaba tiernos rugidos hacía el multiverso.

En el mismo día, en la misma hora, pero en diferente minuto, sus labios se quedaron quietos y el murmullo destrozó su pequeño ego. Él se rompía entre mis brazos, se envolvía con miedo entre mi piel semántica. Y yo, yo acerqué mi boca besando sus versos vacíos contemplando su desvanecimiento.

Hoy ya no encuentro descanso. Sé que si la vida fuera justa, me hubiera fracturado el cráneo para hacerme parir a tiempo. Si el arte pudiera defenderse, habría golpeado mi estómago con fuerza hasta el punto de hacerme trasbocar mi tristeza. ¡No fue así! Mi hijo poesía murió y yo, yo sigo aquí con mi vergüenza y melancolía.

Opinion (Del amor y sus puntos de vista)

Opinión (Del amor y sus puntos de vista)

Todos pensamos que el amor es algo perteneciente solo a uno. Los heterosexuales (si es que existen) mencionan que el amor entre dos personas del mismo sexo no se puede dar. La mujer que parió a una criatura, piensa que nadie puede amar a ese ser más que solamente ella. Muchos critican que una persona diga un "te amo" al inicio de una relación. Los religiosos aman a un ser invisible más que a su prójimo (amor por convicción). Los Defensores de los animales aman a los animales más que al humano (argumentan que la naturaleza no puede defenderse del hombre y que todos los humanos somos malvados). Los niños aman a sus maestras, aunque es mal visto que las maestras amen a los niños. Se ama más a un equipo que a una vida. Inclusive, se ama más a una cerveza que a una familia. Y así, los ejemplos pueden continuar, amando solo a lo que consideramos que se debe amar y opinando en lo que NO podemos amar. Ahora, para el siguiente ejercicio le propongo que deje su mentalidad limitada y entienda que todo ser humano puede amar sin importar la forma, razón, condición y que el amor se debe dar de una forma sencilla, sin peros y trabas, amando y DEJANDO AMAR a quienes deseen: Acérquese a la primera persona que esté en su ambiente familiar, educativo, laboral, profesional, callejero... ahora, abrácelo.

Mirada (III)


Mirada (III)

Ante la hoguera se producen dos hechos:

El artista juega con el fuego, ensalzándose como el hijo bastardo de la naturaleza;
El ser humano contempla la proyección de su sombra.

Mirada (II)

Mirada (II)

Repito mientras estoy adormecido, con mi sonrisa creciente y mi pensamiento menguante:

Estoy en el ojo del huracán. El instante ya no es esquizofrenia, el pasado se diluye en el lago del olvido.

El guardián entre el centeno (Apuntes)

El guardián entre el centeno - J.D. Salinger (Apuntes)

—Creo que un día de estos —dijo—, averiguarás qué es lo que quieres. Y entonces tendrás que aplicarte a ello inmediatamente. No podrás perder ni un solo minuto. Eso sería un lujo que no podrás permitirte.
Asentí porque no me quitaba ojo de encima, pero la verdad es que no le entendí muy bien lo que quería decir. Creo que sabía vagamente a qué se refería, pero en aquel momento no acababa de entenderlo. Estaba demasiado cansado.
—Y sé que esto no va a gustarte nada —continuó—, pero en cuanto descubras qué es lo que quieres, lo primero que tendrás que hacer será tomarte en serio el colegio. No te quedará otro remedio. Te guste o no, lo cierto es que eres estudiante. Amas el conocimiento. Y creo que una vez que hayas dejado atrás las clases de Expresión Oral y a todos esos Vicens...
—Vinson —le dije. Se había equivocado de nombre, pero no debí interrumpirle.
—Bueno, lo mismo da. Una vez que los dejes atrás, comenzarás a acercarte —si ése es tu deseo y tu esperanza— a un tipo de conocimiento muy querido de tu corazón. Entre otras cosas, verás que no eres la primera persona a quien la conducta humana ha confundido, asustado, y hasta asqueado. Te alegrará y te animará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú. Felizmente, algunos de ellos han dejado constancia de su sufrimiento. Y de ellos aprenderás si lo deseas. Del mismo modo que alguien aprenderá algún día de ti si sabes dejar una huella. Se trata de un hermoso intercambio que no tiene nada que ver con la educación. Es historia. Es poesía.
Se detuvo y dio un largo sorbo a su bebida. Luego volvió a la carga. ¡Jo! ¡Se había disparado! No traté de pararle ni nada.
—Con esto no quiero decir que sólo los hombres cultivados puedan hacer una contribución significativa a la historia de la humanidad. No es así. Lo que sí afirmo, es que si esos hombres cultos tienen además genio creador, lo que desgraciadamente se da en muy pocos casos, dejan una huella mucho más profunda que los que poseen simplemente un talento innato. Tienden a expresarse con mayor claridad y a llevar su línea de pensamiento hasta las últimas consecuencias. Y lo que es más importante, el noventa por ciento de las veces tienen mayor humildad que el hombre no cultivado. ¿Me entiendes lo que quiero decir?
—Sí, señor.
Permaneció un largo rato en silencio. No sé si les habrá pasado alguna vez, pero es muy difícil estar esperando a que alguien termine de pensar y diga algo. Dificilísimo. Hice esfuerzos por no bostezar. No es que estuviera aburrido —no lo estaba—, pero de repente me había entrado un sueño tremendo.
—La educación académica te proporcionará algo más. Si la sigues con constancia, al cabo de un tiempo comenzará a darte una idea de la medida de tu inteligencia. De qué puede abarcar y qué no puede abarcar. Poco a poco comenzarás a discernir qué tipo de pensamiento halla cabida más cómodamente en tu mente. Y con ello ahorrarás tiempo porque ya no tratarás de adoptar ideas que no te van, o que no se avienen a tu inteligencia. Sabrás cuáles son exactamente tus medidas intelectuales y vestirás a tu mente de acuerdo con ellas.
De pronto, sin previo aviso, bostecé. Sé que fue una grosería, pero no pude evitarlo.
El señor Antolini se rió:
—Vamos —dijo mientras se levantaba—. Haremos la cama en el sofá.

Eleccion

Elección

No entiendo porqué los demás esquivan la sensación de vomitar, hasta se atreven a decir que eso es solo de bulimicos. No lo entiendo. Es que la gente lo hace o por lo menos yo, y quedo tranquilo, aunque antes de eso siento la angustia y el miedo y las tripas y todo eso que hace que me dé vaina hacerlo. Pero, ¿qué tiene que lo haga? Mire, es sencillo: agarre y métase dos dedos en la boca y haga expulsar todo lo que tiene en el estomago. Así como yo lo hice solo para liberarme de toda la mierda que sentía de estar muerto hace tiempo, y ahora lo hago para liberarme de la mierda de estar vivo. ¿Qué? Ese sentimiento, es el sentimiento más sincero que existe, el que se siente al vomitar claro está. Mientras tanto sigo preguntándome porqué esquiva la gente la sensación de vomitar. Puede ser, digo yo, que sea el miedo a elegir, elegir entre vomitar y no hacerlo, porque uno solo elige entre Cocacola y Pepsi... el resto es basura.

Antipoetas (II)

Antipoetas (II)

Los antipoetas han mutado y se han vuelto zombies. Siguen irradiando chocolástima, hablan de máscaras y se cortan con cuchillos de menta. Desarrollaron un ritual dentro de sus cavernas facebookrianas, ahora se clavan estalactitas de miseria entre sus cuerpos virtuales. Por la mañana, los zombies antipoetas se visten de traje derroido botacampana y salen a pregonar su credo: "No me defino, no me defino." Por la tarde, se van hasta el campanario/universidad con sus gafas incoloras y gritan en vos alta: "No soy hijo de Dios, no creo en politica ni en categorías". Por la noche, antes de acostarse y después de plasmar su miserable vida en redes sociales, piensan con sarcástica desesperación: "no soy humano, no soy humano". Se encierran en sus laberintos de caricaturas, olvidando las calles azules, recordando sin descanso que nacimos para morirnos.

¡¡¡Dios, concédeme uno para Navidad!!! 

Poetica: Carta para explicar la racionalidad de mi universo

Poética: Carta para explicar la racionalidad de mi universo (15-Toro-2013)

(Quémense los ojos del lector una vez se haya consumido el producto)


De este universo se desprenden muchos Yos, algunos definidos, algunos simplemente en blanco y negro o garabateados entre los hongos/saberes radioactivos del caos estructurado.

De mi yo-literato puedo escribir muchas cosas, una de ellas es que no soporta la mentira. Se la pasa haciendo venenosas sinfonías dedicadas a sonrojar a más de un ego-centrista. Habla de sangre violentada, sexo sucio e ironía desmedida. Sin embargo, mi yo-literato realmente no sabe qué es la mentira y la verdad, mucho menos conoce qué es lo bueno o lo malo, solo se dedica a parlotear cómo bufón de cómo ve la vida. Mi yo-literato se encuentra obsesionado con mi yo-humano: lo lidia, lo besa, lo come, lo sueña y finalmente lo trasboca para continuar el ciclo.

De mi yo-artista puedo decir que se cree libre, risueño, sonoro, digamos que rimbombante. Es algo presumido por pensar que en sus vidas pasadas era también un dios que adoraba a la locura. Hoy en día… para bien de todos, es cuerdo.

De mi yo-masoquista y mi yo-sádico poco digo aunque mucho experimento con ellos. Sonrientes escrivivientes, cincelan palabras eróticas de mi mundo pornocultural.

Estos pequeños ególatras son los dioses que conforman mi yo-humano. Como último, hablaré de él. Puedo extenderme versos y letras de forma descarada, pero mi propósito es aburrirlos, no hacer que nos cortemos las venas. Mi yo-humano hizo un pequeño escrito para de-mostrarse en esta ocasión:

Pertenezco a la escuela del empirismo estructurado y academicismos baratos creados con el objetivo de entender la lógica mundana. Pertenezco al dios Caos, cuyo movimiento me impulsa haciendo que mis días se vuelvan agitados e inconclusos. Pertenezco a la soledad, maniática por razón para conmigo, ofreciéndome las salidas del destino y contagiando con sabiduría mis días lúgubres. De la Madre Serpiente aprendí la mutación, del Padre Coyote aprendí el buen humor, del Padre Zorro aprendí la inteligencia y sagacidad, del Padre Dragón aprendí la sabiduría, del Padre Oso he aprendido la curación, del Hermano Pez he aprendido a fluir. Soy un obsesivo con la evolución. He pertenecido a todo el universo, pero antes a mí mismo. Hago de mis días un nacimiento continuo y una salida a la gran i-realidad.

Ahora, por favor entiérrese este lamento/iliada/polvocosmico/sinfonía junto con las cenizas de sus ojos para dar inicio a un nuevo ciclo.

La Virgen De Los Sicarios - Fernando Vallejo (Apuntes)

La Virgen De Los Sicarios - Fernando Vallejo (Apuntes)

¡Cómo andan de desactualizados los noticieros! Y es que una ley del mundo seguirá siendo: la muerte viaja siempre más rápido que la información. (Pag. 5)

Cuando la humanidad se sienta en sus culos ante un televisor a ver veintidós adultos infantiles dándole patadas a un balón no hay esperanzas. Dan grima, dan lástima, dan ganas de darle a la humanidad una patada en el culo y despeñarla por el rodadero de la eternidad, y que desocupen la tierra y no vuelvan más. (Pag. 7)

La humanidad necesita para vivir mitos y mentiras. Si uno ve la verdad escueta se pega un tiro. (Pag. 7)

Le expliqué, en serio, que por cuanto a la fisiología se refería, las únicas dos con que me había acostado sí, sí me habían gustado, pero que ahí acababa la cosa pues más allá no había nada porque para mí las mujeres era como si no tuvieran alma. Un coco vacío. Y que por eso con ellas era imposible el amor. (Pag. 10)

¿La solución para acabar con la juventud delincuente? Exterminen la niñez. (pAG. 16)

Cuando hay un cinco –digamos seis– con nueve ceros a la derecha, uno es un cero a la izquierda. (Pag. 24)

Somos una pesadilla de Dios, que es loco. (Pag. 24)

En eso consiste su enamoramiento: en lo contrario. Cualquier sociólogo chambón de esos que andan por ahí analizando en las "consejerías para la paz", concluiría de esto que al desquiciamiento de una sociedad se sigue el del idioma. ¡Qué va! Es que el idioma es así, de por sí ya es loco (Pag. 35)

Todo político o burócrata (que son lo mismo, puesteros) es por naturaleza malvado, y haga lo que haga, diga lo que diga no tiene justificación. Jamás presumas de éstos su inocencia. Eso es candor. (Pag. 39)

El eco del eco del eco... Muchísimo antes de que el eco se extinguiera el guardián de la tumba se desplomó. Luego el eco murió en sus armónicos. El Ángel Ex-terminador se había convertido en el Ángel del Silencio. (Pag. 46)

Claro que Dios existe, por todas partes encuentro signos de su maldad. (Pag. 47)

Sólo Dios sabrá, él que es culpable de estas infamias: Él, con mayúscula, con la mayúscula que se suele usar para el Ser más monstruoso y cobarde, que mata y atropella por mano ajena, por la mano del hombre, su juguete, su sicario. (Pag. 49)

Dios no existe y si existe es la gran gonorrea. (Pag. 50)

Ni en Sodoma ni en Gomorra ni en Medellín ni en Colombia hay inocentes; aquí todo el que existe es culpable, y si se reproduce más. Los pobres producen más pobres y la miseria más miseria, y mientras más miseria más asesinos, y mientras más asesinos más muertos. Ésta es la ley de Medellín, que regirá en adelante para el planeta tierra. Tomen nota. (Pag. 53)

Mensaje al presi-dente y al gobierno: El Estado debe concientizarse más y comprarles ropa a los muchachos con el fin de que ya no piensen tanto en procrear ni en matar. Las canchas de fútbol no bastan. (Pag. 64)

Bendito seas Satanás que a falta de Dios, que no se ocupa, viniste a endere-zar los entuertos de este mundo. (Pag. 64)

Golpe


Hoy me duelen los huesos y mi boca sabe a veneno.
Mi sangre es hoguera y mis piernas no se mueven.

Hoy soy un armadillo entre tus piernas
quitándome trozos de piel con cada pensamiento

Hoy soy pólvora en agua,
hechizo en labios imprudentes
mirada cabizbaja de cabro herido
una serpiente sin lengua

Estoy de luto por mi vientre
lo invadió el cáncer de la tristeza.

Lapso (12-Vasija-2013)

Lapso (12-Vasija-2013)

El sueño se volvió pesadilla. Ella se encontraba fulgurosa y rimbombante sobre la mesa de madera, temiendo el memorizante que las caricias tienen. Se postro lejos de mi vista roja. Traspasé la melancolía y me acerqué a sus pupilas con sigilo gatuno, guardando el aire pesado en mis pulmones para no perderme en su océano de in/recuerdos. Allí comprobé que todavía su voz se me hacía grave e histérica, estimulaba mis mejillas con espasmos violentoacusticos. Me acerque a su boca alquitravenosa , y antes de posar mis esperanzas, ella desapareció. La angustia me consumió ultrajando mi mente cavernosa, inundando los pocos espacios con sentidos pésames y hasta-nunca dolorosos. Ella, rimbombante como la recordaba, se volvió la cuasi-tristeza mis días...

Y desperté.

___________________________________________________________________


Distorción

La pesadilla se volvió sueño. Ella se encontraba fulgurosa y rimbombante sobre la mesa de madera, temiendo el memorizante que las caricias tienen. Se postró lejos de mi vista roja. Traspasé su melancolía y me acerqué con sigilo gatuno a sus pupilas, guardando el aire pesado en mis pulmones, rogando no perderme en mi océano de in/sensibilidad. Allí comprobé que su voz se me hacía grave e histérica, estimulaba mis oídos con susurros violentoacusticos. Ella ya no causaba impresiones moradas, sino que ahora, agarrotaba los músculos de mi tranquila sonrisa. No existían las feromonas que alguna vez pulularon mi pecho.

Yo me concentré en pestañear y escuchar el zumbido aceitoso de mis demonios. Me disolví, viví y reviví la oniricidad que se hizo carne. La pesadilla se volvió sueño y la alquitravenosa boca no tocó mis almohadas. En ese instante los espacios siempre dolorosos se recogieron en posición fetal y el 21 de Abril fue mi mejor día. Mi humedad regreso a mis espasmos y mi corazón latió por el ensueño. Mis sentidos pésames no se hicieron presentes y mis soliloquios se volvieron compartidos y las gotitas de opio llenaron mis pensamientos vacíos.

Dios sonríe y las flechas se volvieron curvas.

Silencio

Silencio

La causa de mi silencio no es más que la felicidad que inunda mi callar. He encontrado dentro de mis huesos la escritura hecha sonido, y el sonido ultrajante a la cordura. O acaso, ¿qué loco realmente no quiere ser cuerdo?

Antipoeta

Antipoeta

La lastima como acto recurrente en la vida del antipoeta, como acto concerniente a su mala técnica y a su mala fortuna autocreada. ¿Qué es el antipoeta sino simplemente un ser que se vuelve lastimero a su propio andar y que ultraja la poesía convirtiéndola en un medio de ultra desahogo en vez de una contemplación suprimida de la realidad?

Los Antipoetas vuelan de lado a lado con sus alas de desesperanza. Los antipoetas se sientan en sus sillas de metal, se sumergen en su propia autocompasión sin mirar como la vida les sonríe. Los Antipoetas escupen sobre la poesía y se retuercen sobre sus pieles quemadas en vez de mudar a unas más resistentes.

Yo como cuentista, (advierto que no soy poeta) simplemente veo eso y se me revuelve el estomago de tanta antivida y antifelicidad de los antipoetas. Yo, simplemente soy lo que soy y digo lo que veo, solo soy un punto de vista en medio de tanta estupidez y derrota.

Diario de Nijinsky (Apuntes)

Diario de Nijinsky (Apuntes)

La lujuria me da miedo porque conozco su significado. Es la muerte de la vida. Los hombres sometidos a ese acicate son como bestias. Y como yo no soy una bestia, me he vuelto a casa. 

A mí la muerte no me da miedo, pero a mi mujer sí. Cree que la muerte es una cosa terrible. La angustia mental, eso sí que es terrible, pero quiero que la gente entienda que la muerte del cuerpo no lo es. 

Quiero que cure usted a mi mujer, pero yo no puedo ser curado. No quiero ser curado. A nada temo, excepto a la muerte de la sabiduría. Quiero la muerte del espíritu. Mi mujer no enloquecerá si mato su espíritu. El espíritu es estupidez, mientras que la sabiduría es Dios. Lo que usted piensa es debido a que en mí todo lo he construido sobre los sentimientos, pues he perdido mi espíritu. Un hombre que todo lo basa en los sentimientos no es horrible; yo no quiero malos sentimientos, por lo que iré a besar a mi mujer y a decirle lo que Dios me indica. No le tengo miedo a usted. Usted será mi más querido amigo y me comprenderá. También yo quiero ayudarle. 

No soy un faquir ni un mago. Soy Dios en un cuerpo. Todos tienen este sentimiento, pero nadie hace uso de él. Yo hago uso de él y conozco los resultados. La gente cree que este sentimiento es un trance espiritual, pero no estoy en trance. Soy amor. Estoy en un trance, el trance del amor. Quiero decir tantas cosas que me faltan las palabras. Quiero escribir y no puedo. Puedo escribir en trance, y este trace se llama sabiduría. Todos los hombres son seres razonables. Yo no quiero seres no razonables, por eso quiero que todos estén en trance de sentimientos. Estoy en trance de Dios. Dios quiere que me acueste. La gente dirá que todo esto que escribo es estúpido, pero en realidad tiene un significado profundo. 

Yo no finjo; soy la verdad. Si digo la verdad, toda la verdad, los hombres me matarán. Me asusta un hombre. Me asusta la humanidad, pero me apiado de ella; quiero ayudarles, quiero recorrer todos los caminos que Dios me muestra 

Mi mujer me tiene miedo a mí, y por ello me transfiere sus temores. Yo, habiendo experimentado el terror de la muerte junto a un precipicio, no tengo miedo. Nadie quería matarme y un árbol me salvó. 

Yo soy un loco con sentido común y con los nervios bien educados. 

Ya sé que los pensamientos sin lógica no tienen valor, pero la lógica no puede existir sin sentimiento. 

No podía comprender El idiota porque era demasiado joven. No conocía la vida. Ahora comprendo al «idiota» de Dostoievski porque yo mismo he sido tomado por idiota. Sé que las personas nerviosas pueden volverse locas con facilidad, y por ello sentía temor por la locura. Yo no estoy loco y el «idiota» de Dostoievski no es un idiota. 

No quiero escribir para agradar. Escribo este libro para pensar, no para escribir. Mi mano se cansa porque no estoy acostumbrado a escribir mucho, pero sé que pronto estaré acostumbrado. Siento dolor en la mano y entonces escribo mal, me disperso. Todos sabrán que mi escritura es la de un hombre nervioso, porque las letras están dispersas. Mis pensamientos no son nerviosos; fluyen con tranquilidad, no de modo tormentoso. 

Dice que estoy loco; yo creo que el loco es usted. No quiero humillarme a mí mismo ante usted, y a usted eso es lo que le gusta que hagan las personas. No busco su sonrisa, que es la muerte... Ya no sonrío, no soy portador de la destrucción. 

Los hombres no se conocen los unos a los otros. Yo comprendo a los hombres y deseo que no se hagan daño. Quiero salvarles de la maldad. Ellos no quieren ser salvados y yo no quiero ser un contratiempo. Ser un contratiempo no les salvará a ellos. También yo quiero ser salvado. Mi estrella me dice: « ¡Ven aquí, ven aquí!» Sé qué significan sus parpadeos porque sé qué es la vida. La vida es la vida, y no es la muerte. No puedo escribir porque estoy cansado, cansado porque he dormido, dormido y dormido. Y ahora quiero escribir. 

Me gusta estar solo. Todos estamos solos. Somos un ritmo. Nosotros somos... nosotros somos tú y ellos. Quiero decir, decir, decir, que lo que quiero es dormir. Quiero escribir y dormir. Escribo, escribo, escribo. Quiero decirte que uno no debe. Quiero decirte que uno no puede. Quiero escribir, escribir. 

Crees que ellos están de acuerdo en lo que a mí se refiere. Pero en realidad temen que se note que no saben nada. Nada. Porque todo lo que han aprendido sobre el alma y el cerebro no vale nada. Yo no he temido arrojar de mí todas las enseñanzas y mostrar a todos que no sé nada. No puedo seguir bailando como antes porque todas las danzas han muerto. Y por muerte entiendo no sólo el estado de las cosas cuando muere el cuerpo. El cuerpo muere pero el alma vive. El alma es una paloma que vive en Dios. Yo soy en Dios. Tú eres una mujer como todas las demás. Yo soy un hombre como todos los demás, pero trabajo más que los demás. Y sé más que los demás. Más adelante me entenderás, porque todos dirán que Nijinsky es como Dios. Y tú lo creerás. 

No quiero mezclarme en política. No soy político, soy un ser humano, creación de Dios. Amo a todo el mundo y no apruebo ningún tipo de asesinato. Soy joven y fuerte y trabajo muchísimo. No tengo mucho dinero, pero sí el suficiente para atenderte durante toda tu vida. 

La muerte llega inesperadamente; con todo, yo esperaba su llegada. Me había dicho a mí mismo que no quería vivir. No había vivido mucho tiempo. Me habían dicho que estaba loco. Yo pensaba que estaba vivo, pero esto poca paz me daba. Sí, yo estaba vivo y estaba contento, pero la gente decía de mí que era maligno. Decidí entonces escribir sobre la muerte. Lloro y estoy muy afligido porque todo lo que hay a mi alrededor está vacío. 

Escribo sobre filosofía pero no soy un filósofo. La filosofía no me gusta porque es un capricho de personas corrompidas. No soy Schopenhauer; soy Nijinsky. Soy el que muere cuando no es amado. Me apiado de mí mismo como me apiado de Dios. Dios me ama y quiere darme vida en la muerte. No quiero dormir. Escribo por la noche. Mi mujer tampoco está dormida; está pensando. Me siento muerto. 

También he estado loco. Había perdido la razón, pero comprendí la verdad cuando me dejaron en Saint-Moritz; he experimentado profundos sentimientos sobre las cosas. Ya sé que es difícil sentir cuando uno está solo. Pero solamente a solas se pueden comprender los sentimientos. 

Quiero escribir sobre la muerte, y en este sentido necesito que haya en mi mente impresiones frescas. Al menos así debe de ser cuando un hombre escribe sobre sus experiencias. Escribiré sobre todas las experiencias que he ido viviendo. 

Los críticos, que siempre creen ser más inteligentes que los artistas, con frecuencia abusan de sus prerrogativas y la toman con la interpretación que los artistas hacen de la música; se complacen en hacer temblar ante sus críticas a esos pobres diablos a quienes agobian y meten miedo hasta herirles y hacerle sufrir. Y entonces sus almas se resienten y padecen. 

El hombre ha nacido fuerte, pero se debilita a sí mismo porque no tiene cuidado de su vida. 

Los copistas me hacen pensar en los monos, porque los monos imitan a los seres humanos. Un mono imita, pero no comprende; es un animal estúpido. 

A la gente no le interesan los cuadros modernos, pues piensan que no son verdaderamente artísticos. Compran cuadros antiguos para demostrar su amor al arte. Yo ya me había dado cuenta de que a la gente le gusta el arte, pero que temen decirse a sí mismos: «No entiendo de arte». La gente es cobarde porque los críticos les dan miedo. Atemorizan a la gente para hacer que les pidan su opinión. Los críticos creen que el público es estúpido. Creen que tienen que explicar los cuadros al público y están convencidos de que sin ellos no habría arte. El público no entendería las obras de arte que no hayan sido vistas por los críticos. Yo sé qué significa la crítica: la muerte. 

Yo soy el espíritu que hay en un hombre cuyo cuerpo es Nijinsky. Tengo ojos, pero sé que si me sacaran los ojos sería capaz de vivir sin ellos. 

Yo quería hablar con ella, pero ella no sentía lo mismo. Le he enseñado mi pie sangrando; a ella la sangre le desagrada. He querido darle a entender que la sangre significa guerra y que a mí la guerra no me gusta, y para hacerle pensar en los enigmas de la vida le he mostrado cómo bailaría una cocotte. Ella no ha seguido porque se daba cuenta de que yo estaba actuando. Las demás personas pensaban que yo iba a caer al suelo y que iba a ponerme a hacer el amor. No queriendo introducir el embarazo en la alegre reunión, me he ido cuando lo he creído conveniente. 

No me gusta estar divertido porque sé que la diversión es la muerte, la muerte del espíritu. Tengo miedo de la muerte y por eso amo la vida. 

Todos dirán que Nijinsky se ha vuelto loco. A mí no me importa, ya me he comportado en mi casa como un loco. Todo el mundo lo pensará, pero a mí no me meterán en un asilo porque bailo muy bien y doy dinero a todos los que me lo piden. A la gente le gusta un hombre extravagante y peculiar y me dejarán solo llamándome «payaso loco». Me gustan los locos, sé cómo hablarles. Mi hermano estaba en un asilo para lunáticos. Yo estaba orgulloso de él y él me comprendía. Sus amigos de allí también me estimaban. Entonces yo tenía dieciocho años. Conozco la vida de los lunáticos y comprendo la psicología de un hombre loco. Mi hermano murió en un asilo. 

Todos pensarán que todo esto es mi imaginación, pero he de decir que todo lo que escribo es la pura verdad. Lo he vivido. Todo lo que describo me ha sucedido a mí. 

Yo no soy artificial. Soy vida. El teatro no es vida. Conozco los hábitos teatrales. El teatro se convierte en una costumbre. La vida no. No me gusta el teatro con un escenario cuadrado. Me gusta el escenario redondo. Construiré un teatro que tenga forma circular, como un ojo. Me gusta mirar el espejo de cerca y ver solamente mi ojo en la frente. A veces dibujo un ojo. Me desagradan las polémicas, por eso la gente podrá decir lo que quiera de mi libro; yo callaré. He llegado a la conclusión de que es mejor callar que hablar. 

La gente cree que sin inteligencia una persona está loca o alienada. Una persona loca es una persona que no puede razonar. Un lunático es el que no se da cuenta de lo que hace. Yo soy consciente de mis buenas y de mis malas acciones. Soy un hombre dotado de razón. No tengo miedo a las personas inteligentes. Soy fuerte porque siento todo lo que se dice sobre mí. Sé que ellos inventan todo tipo de cosas para calmarme. Los médicos son buenos. Mi mujer también es buena, pero piensan demasiado. Temo su inteligencia. Las personas se vuelven locas porque piensan demasiado; temo por ellos, piensan demasiado. No quiero que se vuelvan locos: haré cualquier cosa para que estén sanos. 

Quiero que la gente me comprenda. Le he dicho a mi mujer que destruiré a los hombres que toquen mis cuadernos, pero si tengo que hacerlo, lloraré. No soy un asesino. Sé que desagrado a todos. Piensan que estoy enfermo. No lo estoy. Soy un hombre dotado de inteligencia.

Pecado: Pereza

Pecado: Pereza

Pastas y más pastas de muchos colores. Utilizo somníferos en dosis altas junto con melodías suaves que hacen de mi cerebro una masa de neuronas inertes que mantienen mi cuerpo enfermo. Las putas pastas que no dejan de moverse en la mesita de noche cada tercer día; entran y salen arrastrándose por el cajón con mis manos perezosas. Mis padres están preocupados por mi salud y mis estados de coma inducido, pero gracias a la poca autoridad que tienen junto con la gran cantidad de trabajo que desarrollan no tienen tiempo de preocuparse del porque de mis inviernos.
No tengo ideales, no quiero seguir viviendo en esta vía tan cambiante, prefiero dormir hasta finalmente desaparecer. ¿Para qué preocuparse por el estado del clima si igual ya no salgo? (bendito internet). ¿Para qué preocuparse de la vida si la mayoría del tiempo andamos ya muertos? (Yo solo acelero el proceso). Pastas y más pastas... y la muerte no llega.

Texto: John Blair
Imagen. Muñeca Purpura (http://www.facebook.com/octobre.noir)


Poetica: De Imposibles

Poética: De Imposibles

Dada la experiencia, creo que todos mis amores son hechos i-realidad. Desde mujeres crueles, soberbias y egoístas, hasta hombres hipócritas, huraños y pedantes. He pasado por géneros y degéneros; he conocido vaginas y penes, carne y sangre, odio y amor en la misma bocanada. 

Encontré mi lado femenino entre las lesbianas y maricas, atrayendo y rechazando… abriéndome el ano y el pene, sonriendo mientras me lo clavaban y sofocando mi furia mientras lo clavaba. Encontré mi letra sangrante en la Y y en la S, ella volvió a mi casa después de decir que nunca volvería y él me acariciaba mientras tomábamos un café en un puticlub. Todo se apagó y los dañe para que nunca más volvieran al decir mentiras como esas.

He apartado y me han apartado, he ultrajado y he sido violado. He roto y me han fracturado. Mis cadenas han sido bendecidas por la falta de memoria y por la perversión idealista de mi alma. Aunque siempre viene la hora en la que me dicen adiós, he sido recompensado con creces después de un tiempo con algo mejor. De sobrenombres lleno mi libreta para no evocar los nombres reales, de sucesos maximizados he llenado mi virtualidad, para poder vivir mi perversión y depurar lo no vivido. Digo que tengo cinco vidas o cuatro, pero en realidad creo tener más de diez y ocho mil trescientas cincuenta, y sigo perdiendo y perdiendo vidas todas las mañanas cuando resucito. A mis veintiocho años de vida material puedo decir que mis amores son mi muerte y mi resurrección, que me enamoro y me desenamoro en tiempo record y el reto no es desembarazarme de la tristeza sino conservar un poco de corazón cuando es necesario.

Mi historia está llena de mujeres rotas que se enamoran de mi fragilidad. Mi historia está llena de de alegrías desmedidas y de desamores paridos, de vino y agua, de momentos tenues y de momentos únicos... soy irrepetible... soy atrozmente irrepetible.

Demonio La Caida - MDT (Apuntes)

Demonio La Caida - MDT (Apuntes)

¿Qué crisis se resuelve antes gracias a la debilidad que a la fuerza, se entiende mejor gracias a la ignorancia que al conocimiento?


- ¿Es malo decidir herir a otro? Según ese razonamiento, los soldados que mataban nazis para liberar los campos de concentración eran tan malos como los carniceros que exterminaban. ¿O es el imperativo categórico de Kant, que cuando decidimos utilizar a los demás como herramienta en vez de fijarnos como meta el cuidar de cada individuo por separado, lo que señala el comienzo de toda maldad? Pero en esta era de votos en masa y medios de masas, ¿cómo se puede ver a cada individuo, como se le puede mimar? - Meneo la cabeza-. El mal, creo, comienza cuando vos te engañas a ti mismo para poder herir a los demás.
- ¿Cómo es posible engañarse a uno mismo?
- Si no lo sabe un adultero... - replico Gaviel con una fría sonrisa-. Tú mismo dices que no vas a hacerlo, aun cuando ya vas de camino. Te dices que solo vas a acompañarla hasta la puerta, pero sería descortés no entrar si te lo pide. Te dices que solo esta vez, que ha sido un desliz, que no volverá a repetirse... pero se repite.


Guardaron silencio hasta que Matthew dijo:
- ¿Y eso es lo que les dijisteis en el jardín? ¿Ese era vuestro regalo de buenas intenciones y amor puro?
Gavil exhalo un suspiro
- El regalo que os hicimos fue la consciencia. Os impulsamos a pensar de otro modo... a comparar, describir y comprender las cosas de manera abstracta. La metáfora y el símil. Ese fue nuestro regalo.
- ¿Qué?, ¿intentas decirme que la caída se produjo a causa de... de unos elementos gramaticales que se aprenden en primaria? ¡Es una locura!


Lucifer, de pie ante sus legiones, se dirigió a nosotros.
- Hermanos y hermanas, no os lamentéis por lo que habéis perdido. En vez de eso, pensad en lo que habéis ganado. Pronto abandonaremos esta llanura, daremos la espalda a sus cenizas y su desolación y levantaremos nuestros reinos a partir de las ruinas del paraíso. Cada uno de vosotros presidirá una hueste de nuestros protegidos mortales. Protegedlos y alimentadlos, pues hemos renunciado al cielo por su bien. En verdad ahora hemos caído.
Enorgulleceos de vuestro nombre. Hace falta coraje y compasión para desafiar al cielo, mientras que la obediencia ciega no precisa sino temor. Hemos arrastrado nuestros temores y hemos vencido, ahora somos dueños de nuestro propio destino.


Me doy cuenta del motivo por el que le hago daño. Cuesta más recordar por que termine haciendo daño a todas aquellas almas a lo largo de la historia. Al mirar atrás, parece extraño que pasáramos de desear desesperadamente aliviar el dolor de los humanos a no desear otra cosa que el dolor de la humanidad, su sufrimiento y en última instancia su destrucción absoluta. Sin embargo, los pasos de aquel trayecto siguen estando claros para mí, aun cuando el escenario permanezca difuso. La culpa se convirtió en dolor. El dolor se convirtió en rabia. La rabia en odio. El odio engendro sufrimiento. Esos eran los cuatro pequeños pasos que separaban al ángel del demonio. (Pág. 55)


Ah, sí, el sexo. El sexo es una de las grandes ventajas de tener un cuerpo. Lo disfruto a conciencia. Aunque carece de la inmediatez de las uniones angelicales, sin duda proporciona un placer para mí inesperado. Empero, no es lo mismo que el amor, aunque la sociedad parezca haber decidido que constituye un sustituto adecuado. La gente prefiere el sexo al amor, el egoísmo a la comunidad. (pág. 60)

Hemos perdido el cielo para siempre y el infierno ya no puede retenernos (pág. 77)

¿Y si la muerte de Cristo en la cruz no fuera mas que un ardid para evitar que la gente descubriera que a Dios le daba igual todo? (...)

Idea 77: Admirable

Admirable

De mis nombres soy esclavo y soy destierro. Muchos que me han bautizado también han acudido a mi lecho de muerte. La paz que he recibido en el camino, se ha desvanecido por algún bache... y sin embargo, heme aquí con mi cuerpo inerte, aguantar las acometidas y sacrificar lo importante para mí.

De mis momentos de ira he encontrado la calma después de la guerra. De mis heridas por mis amantes, he reconocido el sabor de mi sangre vertida en la piel ajena. De lo sacrosanto he hecho una burla santa y del feminismo he realizado un complejo sistemas de castas. Aventurado a la verdad, he sobrevivido a la plusvalía del deseo, y ahora que he encontrado que no hay nada en qué apostar, he liberado una de las pocas cadenas que me atan a este plano astral. A veces las ganas de cerrar este blog de mierda me incomodan como las tres heridas que tengo en el hombro, y el siseo se me hace irregular ante toda sociedad. El menguante rostro que dejo salir de mí se cierne sobre el acto psicomagico, y la luna poco a poco se esconde de mi sonrisa falsa.

De mis nombres conservo lo atómico y lo sangriento, conservo lo crudo y lo mezquino, lo liberal y lo in-tácito. De mis apellidos conservo la vulgaridad de lo acontecido en mi arqueología, y lo insólito que es la ejecución de mis fonemas se ha vuelto asquerosamente gustosa para mi paladar, pero no para mi conciencia.

Pertenezco a un pasado lleno de adoraciones a dioses y misterios, la rueda de la fortuna se paseó por enfrente de nuestros muñecos de vudú arrasando el cielo almidonado en el cual vivían y el ocaso se tiñó de formal ironía. El padre Zorro me acepto y me acobijó y la luna no volvió a salir después de ese entonces sobre mis noches.

Del amor fatídico me quedo el pene lacerado y la mente torcida, la carne a flor de piel se curó a punta de vinagre y mantequilla. Asado bajo el pensamiento oriental pude rescatar algo de mi (sobre)conciencia y la mortandad de mis deseos se hizo contagiosa contra mis deberes. De todo lo escrito fui victimario y víctima, estudiando la situación a cada paso dado sin salida. El fuego de vida se hizo destructivo y laceré a mis hermanas que ahorita el fastidio se las come vivas. La mayoría colapso no con la partida, sino con el encuentro con mi personalidad maldita.

Sonsoneos constantes en esta mierda podrida, marrullos de gato que se pueden confundir con voz de melancolía, pero no se dejen llevar queridos lectores (si alguien es tan osado/desocupado/predegenerado/coprofílico para leer esto), esto es solo una patraña de un cuento más versado y muy rebuscado. La capacidad de describir algo de vida no quiere decir que la hayas sabido vivir, pero tampoco que fuiste el maestro de estupideces en el acto poético. Simplemente vuelvo a rumiar un poco y encuentro que nunca dejé de ser monstruo y como tal permanece hasta que alcance la mutabilidad completa del ser.

Daño

Daño

Abandona la esperanza, sacrifica tu infancia a Moloc. Busca que el juez se lleve la calavera, que el gato no tenga resurrección. Abandona la esperanza y sumérgete en la felicidad inmediata, ¡deja de temblar cobarde! Enfrenta tu silencio y despliega las alas de cartílago entre el infierno. El viento surca el espacio junto con el tiempo, y tu nombre no se desvanece, solo se acrecienta. El desespero se envuelve entre el cuerpo, la mente... se regodea de inciertos.

Abandona la creatividad de la existencia, quita la agonía del complemento. Abandona lo que una vez era estable, pues por más que intentes no lo conseguirás de nuevo. Abandona lo que una vez era eterno. Alterno en desconcierto, concierto de revuelo, sinapsis sin propósito, movimientos sin potestad, cartílagos sin líquido, absolutismo como fijación escénica, aureola calcina del hombre sol.

Aúlla y aúlla, agudo lobo de dicotomías implacidas. Muestra tu casta de faisán arboleo, quita tu afán de solidificar los años, de materializar lo humano, de destruir el silencio.

Abandona lo poco que has creado, lo que pensabas que era tuyo y lo que piensas que conseguirás. Abandona todo para que el daño sea mínimo para ambas partes. Da igual en lo que sueñes pues no se hará realidad. Este es el karma que has de pagar por tus muertos y por tus miedos, el dolor que te gritaron que ibas a tener cuando te condenaron mientras te decían, estas dañado, no sirves, estas enfermo.

Carta hastiante al inconsciente

Carta hastiante al inconsciente

He vuelto lo más sagrado un acto de burla, he cambiado oraciones por piropos y desollado santos con mi gran camándula. He mortificado a los justos con mantras y he sacrificado mi semen al dios de la locura. He hecho crecer la planta vital desde mi víscera y he maltratado con milagros. La palabra Matrimonio se la di a la primera desconocida, y la palabra sacrosanto la recite mientras entraba en el sexo de mi primer amante. He construido un altar de flores para Kali y he inmolado mi nombre conservando solamente mis seudónimos. No dejo que la rutina no me toque pero si dejo que la muerte me folle. Los golpes salen de mis dedos; irónicamente, mi corazón no produce latidos.

Los demás vienen a mí y me siento puta devorando penes y coños. Lo puro ya no existe, lo puro dejo de importarme pues ya no soy eterno. Ahora reina el silencio con su caos sigiloso que devora todas las estaciones. Escojo estar alejado del espíritu y acercarme solo a la carne de mis víctimas. Ahora solo hay marcas nuevas en el cuerpo, piercings nuevos y algo de dinero. Soy tan efímero que no vale la pena preocuparse por este texto autodestructivo.

Sin infiernos ni cielos, sin buda ni karma, sin dios y sin el diablo. Solo yo

Escorpion

Escorpión

La vida me ha premiado al ver al escorpión en sus diferentes facetas. He contemplado la niña-escorpión en su caparazón, culpándose del dolor y juzgándose por sus pequeños actos de crueldad, sopesando si es mejor no tener sentimientos, no regodeándose de su sexo no virginal.

Tiempo después, en mis múltiples viajes carnívoros  conocí a la chica-escorpión a quien mi cabeza le atribuyo el seudónimo de Chica-Arcoíris. Tan hermosa floreciente como un Enero en primavera, delicada y soberbia, creyente de sí misma y a la vez insegura del universo. Ella me cautivó y me fascinó, pero la magia acabo y ella se alejó mientras yo sostenía palabras que continuo guardando, esperando que no florezcan para otra persona hasta que venga el cruel futuro.

Finalmente, luego de recorrer la sonrisa extraviada del misantropismo, conocí a la Mujer-Escorpión. Cual faraona encumbrada en su trono magno estaba rodeada de súbditos que le alaban sin tregua. Esa mujer me permitió conocer la ira mezclada con la frialdad, el rencor del mal enamoramiento a pesar del tiempo. Sin embargo pese a la máscara que muestra de ira y su personalidad herida, pude contemplar también su lado tierno, su cara sonriente y su intranquilidad femenina. Pude comprender el daño y abrazarla sin miedo a su aguijón, pues a pesar de ser solo un pez sé que cada uno posee momentos de paz y de guerra, pero la esencia es algo que permanece.

Veo a las tres en mi memoria, y simplemente me muevo en el arroyo, esperando con paciencia lo que depare la vida.

Deseo

Deseo

Pecando de superficial, desearía una pareja con el cabello rubio, cintura delgada, bonitas piernas y grandes senos. Pensándolo mejor a modo superfluo, desearía que no tuviera mascotas y que fuera igual de depravada que yo. Pensándolo un rato más, desearía que fuera inteligente y sabia, que fuera atenta, servicial, follara rico y que me amara como su centro del universo; una masoquista pura en la cama que buscara compartir buenos momentos.

Pensándolo detenidamente, creo que mejor me compro una mascota y sigo compartiendo mi cama con las que vengan, pues la cruel regla dice que después de la fiesta, siempre queda el guayabo.

Bienvenido al Nihilismo emocional…

Miedo

Miedo

Todo se aglomeró en mis entrañas. El pavor, el dolor, la ira, el llanto y hasta los pedazos más horribles de mi ser se quedaron atravesados en mis vísceras. Me sumergí en mí, asomando la cabeza a ratos para poder ver donde estaba y nuevamente pude entrar en el sopor de la irrealidad interna. Gasté el tiempo y medité, hasta encontrar la respuesta a lo que hacia falta; luego de realizar estas actividades, deseé levantarme y contemplar el universo... lastima que mi cuerpo ya no quería recorrer el firmamento, solamente se quedó inerte, encorvado en el silencio.

Locura

Locura

Con gran tristeza he notado que los que hemos transitado realmente por la senda de la locura para alcanzar nuestra iluminación, adquirimos después de un tiempo el miedo a perder la cordura. Escuchamos las voces de la glotona tristeza y nos aventamos al infortunio de la infelicidad, pensamos demasiado en nuestro propósito en la vida y nos impulsamos soezmente contra todo nuestro entorno buscando romper la telaraña que nos ata a los actos vanos. Cuan desgraciados hemos llegado a ser esperando que otros hagan nuestro trabajo y que nos den alegría mientras somos reconocidos.

Es un discurso largo que aplicamos para calmarnos cuando no hemos perdido el miedo. Si nos deshiciéramos de ese temor tan visceral y diéramos por sentado que en algún momento perderemos nuestra cordura podríamos realmente crecer sin límites y dejar de obviar nuestra naturaleza destructiva. No se trata de mantener a la bestia represada sino de hacerse amigo de ésta. No se trata de acabar con nuestra esencia sino de hacer que ésta fluya sin demasiada intranquilidad.

Y mientras las voces me hablan, recuerdo las palabras de la chica-arcoíris:

A veces el suicidio no es tan malo, es solo otro paso hacia el karma... una solución de involución, pero al fin y al cabo también es un movimiento.