De Negro

De Negro

Miro a las mujeres doradas
Pero no me interesan
Ni sus senos de plumas muertas
Ni sus caderas de sirenas

Estoy enamorado de la muerte
y le escribo a ella
Por eso entrego mis visceras
a las mujeres piraña

Andan cerca,
me miran,
me pierdo en sus cuencas
no siento sueño.

La rabia palpita
en el corazón/semilla
y se expele el silencio
con lágrimas de pájaros.