A19

A19

Una vez salté dentro de su ojo.
y me encontré con una pupila verde,
estaba muerta
por haber visto cosas que no debía;
le dí respiración boca a boca
le consentí poesía
le enamoré los nervios
le consentí las sonrisas
le alteré los engranajes
pero desperté
estaba en otro planeta
ya no era ella,
ya era verde
no estaba en ella.


Otro día salté dentro de su vientre
paseé entre sus muslos
agarré su cadera
la hundí contra mis huesos
casi nos enloquecemos.
Ella se apartó con miedo
me llenó de cuervos la pelvis,
sonreía otoños.

Ayer se quedó a dormir
lo primero que hizo fue oler mi cuarto,
luego me quitó la camiseta
y con sus manos
se adentró en mis costillas
muy adentro de mis huesos
me arrancó el alma
se la echó a los perros
chillaba como cientos de pájaros
cuando se quedan sin jaula.